Hoy el Señor nos hace un llamado al amor mutuo, pero nos hace reflexionar pues, para qué haya un genuino amor, debe haber desapego.
Liturgia del 15 de agosto 2026. María, Madre y Primicia: Esperanza de Eternidad y Triunfo de la Vida en el Hogar y la Sociedad
La solemnidad de la Asunción de María en cuerpo y alma al cielo corona su maternidad divina y anticipa la resurrección de la humanidad, recordándonos el destino eterno de nuestra existencia y dignificando con un abrazo espiritual el amor generoso de todas las madres. Flicidades en su Día a todas las Madres de esta Comunidad de Reflexión de la Liturgia.